Curiosidades y consejos del Shih Tzu

Descubre todo sobre el Shih Tzu: su carácter, sus cuidados, curiosidades de la raza y consejos prácticos basados en más de 30 años de experiencia en el mundo del perro y las razas pequeñas.

Historia y origen del Shih Tzu
La historia del Shih Tzu: el perro de los emperadores

El Shih Tzu es una de las razas más antiguas del mundo. Su historia se remonta más de mil años atrás, en las cortes imperiales de China, donde era considerado un perro sagrado y símbolo de buena suerte. Su nombre en chino significa literalmente "perro león", en referencia al león de Buda, animal de gran simbolismo en la cultura oriental.

Se cree que el Shih Tzu se desarrolló a partir del cruce entre el Lhasa Apso tibetano y el Pekinés chino, dos razas de pelo largo con un origen igualmente aristocrático. Los monjes tibetanos enviaban estos perros como regalo a los emperadores chinos, quienes los criaban en los palacios de la Ciudad Prohibida con todos los privilegios imaginables. Vivían en habitaciones propias, tenían sirvientes dedicados exclusivamente a su cuidado y estaban totalmente prohibidos para el pueblo llano. Regalar o vender un Shih Tzu a un extranjero era considerado una ofensa gravísima.

Durante siglos la raza fue celosamente guardada dentro de las fronteras de China. No fue hasta principios del siglo XX cuando los primeros ejemplares llegaron a Europa, traídos por diplomáticos y viajeros que quedaron fascinados por su belleza y su carácter. La emperatriz Cixi fue una de sus criadoras más célebres y durante su reinado la raza alcanzó su máximo esplendor.

Con la caída de la dinastía imperial china la raza estuvo a punto de desaparecer. Los pocos ejemplares que quedaron fuera de China, principalmente en Inglaterra y Noruega, fueron los que permitieron reconstruir la población. En 1969 el Shih Tzu fue reconocido oficialmente por el American Kennel Club y desde entonces su popularidad no ha dejado de crecer en todo el mundo.

Hoy el Shih Tzu es una de las razas más queridas y solicitadas como perro de compañía, y sigue conservando ese aire señorial y distinguido que lo ha acompañado desde sus orígenes imperiales. Un perro que durante siglos solo estuvo al alcance de emperadores y que hoy alegra los hogares de familias de todo el mundo.

El carácter del Shih Tzu: mucho más que un perro bonito

El Shih Tzu es uno de esos perros que sorprende a quien lo conoce de cerca. Detrás de ese aspecto señorial y ese pelo espectacular hay un animal con una personalidad rica, equilibrada y llena de matices que lo convierte en uno de los mejores perros de compañía que existen.

Afectuoso sin ser dependiente

El Shih Tzu es un perro profundamente cariñoso. Le encanta estar cerca de su familia, recibir caricias y formar parte de la vida del hogar. Pero a diferencia de otras razas pequeñas, no es un perro ansioso ni pegajoso. Sabe estar solo con tranquilidad y no desarrolla fácilmente conductas destructivas por separación si se le ha educado bien desde cachorro.

Tranquilo y equilibrado

Es una raza de temperamento sereno y equilibrado. No es un perro nervioso ni hiperactivo. Disfruta tanto de un buen paseo como de una tarde tranquila en el sofá. Se adapta perfectamente a la vida en apartamento y a familias con distintos ritmos de vida, desde personas mayores hasta familias con niños.

Sociable con todo el mundo

El Shih Tzu es un perro abierto y sociable por naturaleza. Se lleva bien con otros perros, con gatos y con personas de todas las edades. No es un perro territorial ni agresivo y raramente muestra conductas de guardia exageradas. Es simplemente un perro que disfruta de la compañía y que se adapta con facilidad a cualquier entorno social.

No ladra

Una de las cualidades más valoradas del Shih Tzu es que es una raza muy silenciosa. No ladra sin motivo, no es escandaloso y no molesta a los vecinos. Es ideal para vivir en pisos o comunidades donde el ruido puede ser un problema. Cuando ladra es por algo concreto, no por costumbre.

No pierde pelo: hipoalergénico

El Shih Tzu tiene un manto de pelo largo y sedoso que, a diferencia de otras razas, no cae de forma natural. Esto lo convierte en una raza prácticamente hipoalergénica, ideal para personas con alergia al pelo de perro. No encontrarás pelos por los muebles, la ropa ni el suelo. Su pelo crece de forma continua, lo que requiere un mantenimiento regular de cepillado y peluquería, pero a cambio ofrece una convivencia mucho más limpia e higiénica en el hogar.

Inteligente pero con carácter propio

El Shih Tzu es un perro inteligente que aprende con facilidad, pero tiene un punto de carácter independiente heredado de sus orígenes imperiales. No es un perro obsesionado con complacer como un Border Collie, pero responde muy bien a una educación positiva, con paciencia y constancia. Una vez que aprende algo lo recuerda perfectamente.

El compañero perfecto

En resumen el Shih Tzu es un perro equilibrado, cariñoso, silencioso, limpio y adaptable. No necesita grandes espacios ni grandes dosis de ejercicio intenso. Lo que necesita es compañía, cariño y unos cuidados de manto regulares. A cambio ofrece una lealtad y un afecto que pocos perros pueden igualar.

Los problemas de salud más frecuentes del Shih Tzu

El Shih Tzu es una raza generalmente sana y longeva, pero como ocurre con todas las razas, tiene sus puntos débiles específicos que conviene conocer para actuar con antelación. Conocerlos no debe preocuparte sino prepararte para cuidar mejor a tu perro.

Los ojos: el punto más vulnerable

Por su morfología particular, con ojos grandes y hocico corto, los ojos son sin duda el punto más delicado del Shih Tzu. Al sobresalir más que en otras razas, están mucho más expuestos a golpes, rozaduras y cuerpos extraños. Un mueble bajo con una esquina saliente, una planta con ramas a la altura de su cara o simplemente agacharse entre arbustos puede provocar una lesión ocular seria en cuestión de segundos.

Es fundamental revisar el entorno del perro y eliminar o proteger cualquier elemento que pueda representar un riesgo a la altura de sus ojos: esquinas de mesas bajas, plantas con tallos rígidos, juguetes con puntas, etc. En los paseos hay que tener especial cuidado con la vegetación baja y las ramas que sobresalen a su altura.

Además de los golpes, el Shih Tzu es propenso a la acumulación de legañas y secreciones oculares que si no se limpian a diario pueden provocar irritaciones e infecciones. La limpieza ocular diaria con un producto específico es imprescindible en esta raza.

Problemas respiratorios

Al ser una raza braquicéfala, es decir de hocico corto, el Shih Tzu puede tener dificultades respiratorias en situaciones de calor extremo o esfuerzo físico intenso. En verano hay que evitar los paseos en las horas de más calor y asegurarse de que siempre tenga agua fresca disponible. Los síntomas de dificultad respiratoria como jadeo excesivo, respiración ruidosa o encías azuladas requieren atención veterinaria inmediata.

Problemas dentales

Su boca pequeña favorece la acumulación rápida de sarro y los problemas dentales a una edad temprana. El cepillado dental regular con pasta específica para perros y las revisiones veterinarias periódicas son fundamentales para mantener una buena salud bucal a lo largo de su vida.

Problemas articulares

Aunque no es tan frecuente como en otras razas pequeñas, el Shih Tzu puede desarrollar problemas articulares con la edad. Evitar que salte desde alturas como sofás o camas y mantener un peso saludable son las medidas preventivas más eficaces. Incorporar un condroprotector desde la etapa adulta ayuda a proteger las articulaciones antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Problemas de piel

El Shih Tzu tiene una piel sensible que puede reaccionar a piensos de baja calidad, champús inadecuados o falta de cepillado regular. La caspa, el picor y las rojeces son señales de que algo no va bien. Una alimentación de calidad, productos cosméticos específicos para la raza y un cepillado frecuente son la mejor prevención.

Problemas de oídos

Sus orejas caídas y peludas favorecen la acumulación de humedad en el conducto auditivo, lo que puede derivar en otitis con facilidad. La limpieza regular de los oídos con productos específicos y la extracción periódica del pelo interior del conducto son esenciales para mantener la salud auditiva del perro.

Golpe de calor

Por su hocico corto el Shih Tzu tolera mal el calor extremo. En verano hay que extremar las precauciones: paseos en las horas frescas del día, agua siempre disponible, nunca dejarlo en un coche cerrado ni al sol directo. Los síntomas de golpe de calor son jadeo excesivo, babeo, debilidad y pérdida de coordinación. Es una emergencia veterinaria que requiere actuación inmediata.

5 curiosidades queno sabías del shih tzu

El Shih Tzu es una raza que todo el mundo conoce por su aspecto, pero muy pocos conocen de verdad. Detrás de ese pelo largo y esa carita redonda hay una historia fascinante y una serie de particularidades que sorprenden incluso a quienes llevan años conviviendo con esta raza.

1. Estuvo a punto de desaparecer

A principios del siglo XX, con la caída de la dinastía imperial china, el Shih Tzu estuvo al borde de la extinción. Durante la revolución comunista china la cría de perros de lujo fue prohibida y la mayoría de los ejemplares desaparecieron. Se calcula que toda la población actual de Shih Tzu del mundo desciende de tan solo 14 perros que sobrevivieron fuera de China. Es uno de los cuellos de botella genéticos más extremos de la cinología moderna.

2. Es una de las razas más antiguas del mundo

El ADN del Shih Tzu lo sitúa entre las razas con mayor antigüedad genética del planeta, junto al Chow Chow, el Akita o el Basenji. Mientras que la mayoría de las razas modernas tienen apenas 200 o 300 años de historia, el Shih Tzu lleva más de mil años prácticamente sin cambios significativos. Es un perro que ha sobrevivido imperios, revoluciones y siglos de historia sin perder su esencia.

3. No pierde pelo y es hipoalergénico

Al contrario de lo que mucha gente cree, el Shih Tzu no suelta pelo. Su manto crece de forma continua, como el cabello humano, y no tiene la muda estacional de otras razas. Esto lo convierte en una opción ideal para personas con alergia al pelo de perro y garantiza una convivencia mucho más limpia en el hogar. Eso sí, a cambio necesita un cepillado regular y visitas frecuentes al peluquero.

4. Fue el perro favorito de la emperatriz Cixi

La emperatriz Cixi, una de las figuras más poderosas de la historia de China, fue una apasionada criadora de Shih Tzu. Durante su reinado, que se extendió durante casi cinco décadas, la raza alcanzó su máximo esplendor en la corte imperial. Se dice que los perros de la emperatriz vivían en condiciones de auténtico lujo, con sirvientes dedicados exclusivamente a su cuidado y alimentación. A su muerte, el programa de cría imperial desapareció y con él una parte importante del linaje original de la raza.

5. Su nombre significa "perro león"

En chino, Shih Tzu significa literalmente "perro león". El nombre hace referencia al león de las Nieves del budismo tibetano, un animal mítico de gran simbolismo espiritual en la cultura oriental. Los monjes tibetanos creían que el Buda viajaba acompañado de un pequeño perro que podía transformarse en león para protegerle. El Shih Tzu, con su melena espectacular y su porte señorial, era considerado la representación terrenal de ese animal legendario.